Hola, ¿cómo estás?
Nos hemos visto dos veces y siento que ha sido más.
Oscura como rosas, y clara como arena
Sé que curas tus heridas y regresas como nueva
Si escucho tu risa mi alma está salvada
Derrites las lágrimas aunque sean las más heladas.
Cuando sientas la angustia
Y nada esté en su lugar,
No te debes preocupar
Y simplemente pensar
Que todo pasará
Ojos como océanos lejanos del atardecer
Son tan profundos que debo obedecer
Aburridas mañanas que no debo merecer
Felices noches que largas debieran ser.
martes, 9 de febrero de 2010
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