Lo que pienso está en mi mente, está ahi, y solo ahí se quedará. Puede que a veces salga a flotar y a jugar, a mezclarse entre palabras y explotar a través de mi lengua, hirviendo tu sangre hasta hacerla estallar, pero lo que está en mi mente, está ahi, y solo ahí se quedará. Aún y cuando estés tan seguro de conocerme, de saber lo que haré antes de que lo haga, de saber mi color favorito antes de que lo use, de pedir mi comida preferida antes de que la cocine, a sostenerme antes de que me caiga, mis pensamientos no los puedes decodificar, ellos están ahí, y solo ahí se quedarán.
Ellos son ondas, son vectores, son líneas, son fracciones, que se arrastran por mi mente cuando estoy solo, y me nublan las ideas, más que cuando tus palabras cortantes se separan de ti y se estrellan en mis oidos. Más que cuando tus lágrimas ácidas se deslizan por tus mejillas y oxidan mi corazón hasta desplomarlo a tus pies. Mis pensamientos se turban, pero lo que pienso está en mi mente, está ahi, y solo ahí se quedará. Tal vez nunca deba pensar en voz alta, tal vez solo deba callar, tal vez solo deba decir lo que es, y no lo que pienso. No soy fácil de entender, si yo fuese un libro, no sería un triptico, ni un folleto de avión, ni un cuento de hadas, si yo fuera un libro para leer, sería un gran y viejo libro en blanco de trecientas páginas, porque mis pensamientos no se pueden entender, no los puedes leer, no los puedes escuchar, porque lo que pienso está en mi mente, está ahí, y solo ahí se quedará.
Ellos son ondas, son vectores, son líneas, son fracciones, que se arrastran por mi mente cuando estoy solo, y me nublan las ideas, más que cuando tus palabras cortantes se separan de ti y se estrellan en mis oidos. Más que cuando tus lágrimas ácidas se deslizan por tus mejillas y oxidan mi corazón hasta desplomarlo a tus pies. Mis pensamientos se turban, pero lo que pienso está en mi mente, está ahi, y solo ahí se quedará. Tal vez nunca deba pensar en voz alta, tal vez solo deba callar, tal vez solo deba decir lo que es, y no lo que pienso. No soy fácil de entender, si yo fuese un libro, no sería un triptico, ni un folleto de avión, ni un cuento de hadas, si yo fuera un libro para leer, sería un gran y viejo libro en blanco de trecientas páginas, porque mis pensamientos no se pueden entender, no los puedes leer, no los puedes escuchar, porque lo que pienso está en mi mente, está ahí, y solo ahí se quedará.